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La Iniciación masónica

La vida del hombre profano es mecánica, la consciencia, esa fascinante capacidad desarrollada hace tres millones de años, sólo se manifiesta a ratos, muy raros y muy cortos. Las máscaras creadas por el ego para negociar con el mundo están identificadas con nuestra psique, se confunden. No sabemos quien o qué somos, y un vacío nos asalta, una y otra vez. Desde niños arrastramos un desasosiego, a veces angustioso, por no sentirnos llenos ni felices con esas cosas que llenan y hacen felices a los demás. Sentimos y pensamos que todo eso no es lo real, lo auténtico, que se queda solo en aparente, pero no somos capaces de explicar, de profundizar, en suma, seguimos vacíos e infelices, y sin saber qué hacer. Pero un día ocurre algo, puede ser un amanecer, un coro de Eurípides, o la sonrisa vieja y nueva de alguien a quien amamos, y asombrados, quizá perplejos, vamos viendo como si un velo desapareciese y nos diera la ocasión de saborear las cosas de verdad, y sabemos que esta vez sí, que esta vez sí es una experiencia auténtica, que lo saboreado es eso que está escondido bajo la apariencia, que el velo caído nos ha dejado verlo y acceder a Ello, a Ello que siempre había estado allí. El desasosiego que arrastramos se desvanece, siquiera por un instante, y nos damos cuenta de que todo se puede ver desde otra perspectiva: la naturaleza, los edificios, las personas, las palabras, todo. Dura un instante, pero desde ese instante Eso nos persigue toda la vida. Incluso hemos de aprender, con dolor, a disimularlo para evitar que nos tomen por locos o por ilusos. Pero nosotros sabemos, porque lo hemos vivido, que no es así. No podemos prolongar ese instante, ni siquiera sabemos cómo reproducirlo, cómo hacer que venga una y otra vez, porque nos llena, nos hace felices. La iniciación masónica es un sistema complejo para que permanezca ese estado de consciencia que nos permite ser dueños de nuestra vida y llevarla a la verdad y la virtud. La iniciación masónica nos proporciona las herramientas tradicionales para hacer posible la búsqueda y la construcción de un hombre nuevo desprovisto de ese velo que le impide ser consciente de la esencia más allá de lo aparente. La iniciación masónica es un proceso que abarca al ser humano completo, en su centro motor, en su centro emocional, y en su centro intelectual. La iniciación masónica es un proceso progresivo, que se desarrolla en fases y que abre un camino que se recorre como un laberinto. La iniciación masónica no es un método con un carácter social o moral. La iniciación masónica no es acceso a estados psíquicos superiores. La iniciación masónica no es acceso a un saber que se encuentre en los libros o en las explicaciones de los libros. La iniciación masónica no es una escuela de formación de ciudadanos. La iniciación masónica requiere de una organización regular, que sea capaz de transmitir el influjo espiritual encadenado mediante sus miembros desde el alba de los tiempos. La iniciación masónica es un trabajo de excavación, de drenaje, de limpieza, de asentamiento, para permitirnos crecer como seres conscientes. La iniciación masónica nos permite ver sin quemarnos los ojos, para descubrir que ella misma es como el Sol, que siempre estuvo ahí.

Hermano Goethe

 

Respetable Logia Puerta de Oriente nº 69,Oriente de Almería

 

Historia de la Masonería en Almería

Regularidad masónica